Muy pronto será el estreno completo de la “Suite Intergaláctica”, este es un trabajo creado especialmente para los conciertos de la Cátedra de composición. El año pasado ya se había presentado una de sus partes (“Éxodo interestelar”), así que esta será la primera vez que se escuche en su totalidad.
A veces se hace difícil conectar con el público especialmente cuando se opta por un lenguaje más personal y hermético, porque cada composición pasa a ser un mundo con sus propios códigos y aunque es parte de la experiencia el momento de “epifanía” en que se encuentra la llave y todo empieza funcionar, a veces puede ser desconcertante la primera escucha, más aún en el concierto de cátedra, cuando todos estamos presentando propuestas muy diversas. En esta suite por momentos salgo un poco del lenguaje tan cerrado, así que solo basta escuchar con oídos atentos las frases musicales y sus elementos distintivos.
El título de esta suite alude al concepto de espacio en un sentido amplio. La electrónica expande el campo audible, y poniéndome un poco técnico, se dice que un instrumento “evoca” un espacio, o sea, necesita habitar en cierta forma. El concepto en este trabajo es justamente expandir esa espacialidad.
Quizás el estilo contemporáneo exige el uso de ciertos recursos como la atonalidad, el ritmo irregular, etc. Así que trato de aprovechar esos elementos a favor de la narrativa, y también de usar el silencio como un material compositivo, porque puede percibirse de distintas formas; por ejemplo, una reverberación podría percibirse como un silencio, esto tiene que ver con el juego entre figura y fondo. En esta obra también hago interactuar esos planos para hacerlos dialogar.
En este caso la composición está construida de manera profunda con las posibilidades del piano y con el resultado del procesamiento electrónico, vale decir la idea se constituye a partir de esos elementos, no se acompañan ni se ilustran, más bien se presentan. Pero se entiende que una obra tiene que desarrollarse con una buena cohesión de las ideas que la componen, por eso lograr que esos espacios libres se articulen a favor de la narrativa también es un desafío para mí como compositor, porque que todo eso debe fluir y permitir que los intérpretes puedan imprimir un carácter único a cada presentación.
